El amaranto previene el cáncer y combate la diabetes

Hace más de 7.000 años los mayas la consideraban una planta sagrada. Las hojas y semillas de este pseudocereal contienen beneficiosas propiedades nutricionales para la salud cardiovascular

El amaranto tiene aminoácidos esenciales y diversas propiedades bien conocidas llamadas nutracéuticas: que además de nutrir, tienen efectos farmacéuticos beneficiosos. Diversos grupos de investigación han profundizado en estas características mediante el estudio de las proteínas de la semilla.
En este sentido, uno de ellos, perteneciente al Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipicyt), coordinado por  Ana Paulina Barba, ha estudiado las propiedades antihipertensivas, antidiabéticas y anticancerígenas del cultivo a través de la caracterización de sus biopéptidos.

“A la hora de ingerir la semilla se generan los péptidos y aminoácidos capaces de actuar contra enzimas del organismo e inhibirlas”, señala en entrevista Barba de la Rosa. Tal es el caso de la Dipeptidil peptidasa 4 (DPP-4). La DPP-4 es una enzima que inhibe las incretinas: hormonas que producimos a la hora de comer alimentos que indican la generación de insulina (que degrada la glucosa). Si la insulina no funciona, la glucosa se eleva y genera los problemas de diabetes. “Si inhibimos la DPP-4 con el péptido del amaranto, entonces ayudamos al sistema del metabolismo”.

La Dipeptidil peptidasa se ha convertido en el blanco terapéutico de una nueva generación de fármacos para controlar la enfermedad; el problema ha sido que son muy costosos y han llegado a provocar efectos secundarios. Por ello, la investigadora no desestima que el efecto natural de este péptido del amaranto tenga fines farmacológicos, aunque lo primordial es tener en cuenta la ingesta de la semilla en nuestra dieta de manera cotidiana.

Lunasin

Pero los científicos del Ipicyt (centro Conacyt) también han detectado que el Amaranthus tiene dentro de su arsenal nutracéutico péptidos capaces de inhibir la proliferación de células cancerígenas para contribuir a prevenir la enfermedad. En este caso, el biopéptido tiene un dominio funcional llamado lunasin, que había sido identificado primero en soya y, posteriormente, en trigo, cebada y pimienta. Buscaron si el amaranto la poseía y la encontraron.

El péptido actúa uniéndose a las histonas que enlazan el ADN y si existe una célula que inicia el proceso de proliferación que inhibe su duplicación. Previamente se ha reportado su incidencia para prevenir diversos tipos de cáncer, como colon, mama y cervicouterino, entre otros. “Al consumir amaranto continuamente ingerimos todo este tipo de fármacos naturales en beneficio de nuestra salud”, señala Barba de la Rosa.

Planta

Ana Paulina Barba explica que su grupo de investigación también realiza análisis sobre la biología de la planta -perteneciente a una familia de plantas consideradas malezas- puesto que, recuerda, es muy resistente a condiciones de estrés, que ya quisiéramos en el maíz o en las judías.

Así, analizan las proteínas de las hojas y raíces para identificar qué las hace tan resistentes a suelos con alta salinidad, así como a escasez de agua. Si bien tampoco desestima que estos genes podrían transferirse a otras plantas como el maíz -aunque sus sistemas son diferentes-, la científica enfatiza en valorar el cultivo de la planta donde no podrían crecer otros.
“Si tenemos una planta naturalmente resistente a sequías, suelos áridos y ya es nutritiva, por qué no aprovecharla en vez de transformar otras. Es un vegetal con muchas bondades, bastaría con cultivarlo y obtener una fuente de alimento de muy buena calidad”.

Características generales del amaranto

El amaranto puede ser la planta más nutritiva del mundo. Botánicos y nutricionistas han estudiado esta planta, encontrando que posee gran calidad nutritiva, en especial un alto contenido de proteínas, calcio, ácido fólico y vitamina C.

Junto a lo anterior, las semillas de amaranto tostado proveen una fuente de proteínas superior, que puede satisfacer gran parte de la ración recomendada de proteínas para niños, y también pueden proveer aproximadamente el 70% de energía de la dieta.

 Una combinación de arroz y amaranto, en una proporción de 1:1 ha sido reportada como excelente para alcanzar las especificaciones de proteínas recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).



El amaranto posee un alto contenido proteico, aproximadamente un 17%. La semilla de amaranto compite bien con variedades convencionales de trigo que contiene, del 12 al 14% de proteína, con el arroz que contiene del 7 a 10%, con el maíz que contiene del 9 a 10% de proteínas y con otros cereales de gran consumo. Además, el amaranto posee abundante lisina, aminoácido esencial que está en baja proporción en los demás cereales. El amaranto tiene el doble de lisina que el trigo, el triple que el maíz y tanta lisina como la que se encuentra en la leche.

El balance de aminoácidos en el amaranto está cercano al requerido para la nutrición humana. Su aminoácido más limitante es la leucina, que permite que la proteína de la variedad Amaranto Caudatus se absorba y utilice hasta el 70%, cifra que asciende hasta el 79% según el tipo de semilla. El cómputo aminoacídico es de 86% en Amaranto hypochondriacus y de 77% en Amaranto cruentus. Se puede apreciar el alto valor biológico de su proteína comparándola con los cómputos químicos de la proteína del trigo (73%) y soya (74%), mientras que las proteínas de origen animal no tienen aminoácidos limitantes. Lo destacable de la proteína del amaranto es su alto contenido en lisina, en comparación con otros cereales, lo que permite una excelente complementación aminoacídica con las proteínas de maíz, arroz y trigo.

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Fuente: beautymarket.es